VENTANA A EXTREMADURA1jpg                                                             Extremeñismos

                                                    -Para quienes quieran saber y entender-.

 

  

En esta la mi tierra extremeña na más ver el percal se conoce la historia, la ralea, familiar.

Aquí, los chiquininos se ajuntan y se desajuntan –hacen amistad-. Los querindongos y las querindongas se juntan y se arrejuntan –se ennovian-; o se desarrejuntan, o se apartan, o se desapartan -se divorcian-, y después, si les viene en gana, se güelven a rejuntar.

A la mayoría de extremeños nos gusta el perigalleo, y tamién el pingoneo, tanto a chicos como a grandes, como a guapas como a feos.

Cuando los chonchos y las chonchas se escalientan, es decir: se ponen berriondos y berriondas; se arreglan pa salí; se arriscan; se avían; se escamondan; se apañan; se emperifollan, se emperejilan; se atusan el pelo; se pinturrajean la cara, se achiscan los pingos que llevan puesto..., entonces los padres les reguñen y, si se enfurruñan, les arrestan.

Aquí nadie va al colegio pero  to el mundo va a la escuela.

Los extremeños no se evitan entre ellos; se rejuyen. No se encuentran unos con otros sino que trompiezan. No se pegan; se dan pal pelo, o se calientan. No crecen; se espigan. No se les cae el pelo; espelochan. No se despeinan; se despelucan…

En Extremadura no te invitan a una fiesta; te convidan. No te aficionas; te empicas. No te entretienes; te enreas. No hablas; palroteas. No sales; ajilas pa juera. No entras; pasas pa entro. No empujas; arrempujas. No abrazas; achuchas. No arañas; arruñas. No te acuestas; te arrecuestas o te queas traspuesto. No te despiertas; te despabilas, o te espabilan. No te desnudas; te encueras, tampoco te queas en pelotas; te queas empelete o te empelotas.

Un extremeño no se lava; se escachapa. No se mancha; se enguarra. No piensa; rumea. No come; jala. No bebe; jimpla. No se emborracha; se apispa, se amosca o se alpista. No se enfada; se caldea. No se cansa; se aperrea; se agalbana; jaranea, perritraquea o zanganea… No se ensucia; se prea.

Los extremeños no nos sacamos fotografías, nos arretratamos.

Aquí siempre se sopla pa dentro, un chato vino o una cerveza, por ejemplo, pero nunca se sopla la sopa; se asopla.

No se baja naide de ningún sitio; aquí se apean, se abajan de la doaldi o de la viajera. No se suben; se encaraman, a un árbol o a una paré de piedra. Los caminos no se acortan, se atronchan, por las vereas.

Aquí no se deshace nada; se desfaratan las cosas, cuando se acoscan de que están mal hechas, tampoco se desordenan sino que se barullean. No se lanzan ni se tiran; aquí, las cosas, se jondean.

No se escupe; se espurrea. No se vomita; se devuelve o se gomita. No se ríen; se descuajaringan, o se tronchan de risa. No se tirita; se tiritea. No se olisquea; se golisnea. No se silba; se chifla. No eructan; irutan. No se miente; se fayesta. No se critica; se alcagüetea. No se asfixian; se ajogan. Nenguno se atraganta, pero cualquiera se añurga o se esgañota. Pero eso sí, todos ajocican con las consecuencias.

Los extremeños somos lo uniquito, que no los únicos, pero que casi que es lo mesmo.

Aquí, en esta la nuestra tierra, se consume con mesura y comedimiento, las cosas se conduran. Nada se estropea; se eschangan, se estrozan o se eszalean, en cuyo caso; se arreglan.

En Extremadura se economiza y se preserva todo. Hagámoslo también con nuestra cultura, con nuestra lengua.

Madrid, 3 de septiembre de 2020

Pedro Moreno Parrina.

 

El cuadro se titula: Ventana a Extremadura nº 1, es un óleo sobre lienzo de 46 X 55 CM pintado en agosto de 2020.

  


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